Déjame que te lo explique.

Hueles a mi deseo, a que me muero por tenerte de enredadera en mis sábanas. Y en paralelo a mi, mírame, dime que no tienes ganas de abrazarme  y dejaré de inventarme tu presencia.  Pon tu mano en mi espalda y arrímame de golpe a tu cintura,  deja que los milímetros se escabullan, que se...