¡Qué alegría más tonta!
Escribo con temblor de manos, de piernas y de todo el cuerpo. Con los pies flotando, con la cabeza en las nubes y con miles de lágrimas derramándose por mis mejillas. Pero todo esto es lo que produce la alegría, ya no me acordaba de sus síntomas y por eso estoy en el limbo. Y [...]






