Todos tienen razón, de Paolo Sorrentino (Reseña)

Ahogo al público en sus propias lágrimas con una lancinante Non c’ero, amavo, y pienso que este éxito, por Dios, toda la vida ha de durar, toda la vida… y que por eso esta noche tocan putas: esta noche, putas americanas, Nueva York está llena. Y luego sobreactúo como sólo...