Arxiu de: J.Lázaro

21:57 [1]

sin aire encadenándote a esta prisiónfría, te hundesen el duro vientre de la tierra

20.36 [10-2]

Hacia qué flor de tu sangre,hacia qué muerte cabalgas sobre el vacío, jinete de nada.Para el aire tu cuerpo, y en los sigloslos pétalos brotando aún de tu boca (ausenciaespejada, sombra, sombra, sombra); tus miembrosexhumados, insepulto, Dios disueltoen su propia mirada.Atravesado por el filo eterno,negro tú, solo,al bordede la...

8.52m

Por qué el cielo, entonces.

[S.]

Rechazó toda compañía -incluido el propio vigía- y se enfrentó, solo, a la gran tiniebla del mundo, a la enorme y oscura pregunta de lo desconocido. Se sintió solo bajo la inmensidad de un cielo que parecía ignorar o despreciar palabras o memoria, que anulaba o reducía a la...

1.46

Como sombra tu silenciopara la luz.

4.02

Volver, nosotros, para arder en el airecomo pájaro o palabra.Si fuéramos solo después del fuego, decías, mientras te adentrabas -tenue, transparente imagen de tisin nada tuyo que la sobreviva-en la plenitud de la llama que se calcina a sí misma;llama sola, tú. Como rosasin porqué.Sumergirse en el centro de la...

20.25

Volver, nosotros, para arder en el airecomo pájaro o palabra.Volver o quedar solo después del fuego, mientras tú te adentrasen la plenitud de la llama que se arde a sí misma.Llama sola, tú. Como rosasin por qué.       Sumergirse en el centro de la luz, entrarse en ella, descendertea...

Primera memoria

"Jorge no era como lo habíamos imaginado. No era ni el dios, ni el viento, ni el loco y salvaje huracán del que hablara es Mariné, el Chino y Borja mismo. Jorge de Son Major era un hombre cansado y triste, cuya tristeza y soledad atraían con fuerza. Viéndole, oyéndole...

2.47

La enorme pupila de la noche ahogó el pulso blanco de la luna. Había soñado entonces, como tantas otras veces, con aquellos destellos de silicio que parecían escurrirse desde la muñeca hasta los finos márgenes de los dedos. Nunca logré retenerlos. Aparecía siempre en la plenitud de mis esfuerzos aquella...

1.12 [e]

no desde la palabra ni el silenciohabías de desaparecerte de ti para volvertea tu propia sangre, espaciodonde quizá el tactoo el temblor que lo sobreviva[I can't walk on the path of the right 'cause I'm wrong]

F.

"—¿Te acuerdas de esas flores que había en la isla? —Fushía brinca en el sitio, como un monito lampiño y colorado—. Esas amarillas que se abren con el sol y se cierran al oscurecer, ésas que los huambisas decían son espíritus. ¿Te acuerdas?—Me voy aunque llueva a torrentes —dice Aquilino—....

6.27

abriéndote en el beso de la sangrehasta adentrartelenta, semejante a la noche

2.51

vibrando en tu pulso tan blancopor venir tú, sin tiempo

7.36

la noche en que penetras para pronunciarlao abrir su olor amarillo  en lengua de nadie                    árbol y rayo que lo alcanza, noche doble que eres tú, sal de ti desde ti misma hasta pronunciarte en desarticulada palabra

23.53

Entendí lo sencillo que podía ser cada mecanismo; cómo el tacto implicaba en sí mismo la instantánea destrucción de la huella; cómo a veces no la profundidad, sino la superficie del ojo podía contener la única revelación posible.los habías cerrado momentáneamente y sin embargoya es de díaes de día ya...