En la vida dicen que hay gente que trabaja para vivir y otras que viven para trabajar, aunque creo que deberiamos añadir otro sector que son los que tendrian que pagar por ir a trabajar. A Daniel lo incluiria en este último grupo. No se puede decir que el trabajo que ha desempeñado los últimos 2 años lo tuviera definido desde muy temprana edad però si que naciera para él.
Daniel estudió periodismo con la intención de convertirse en reportero de calle para la televisión, su meta era realizar reportajes en la primera línea de la noticia, tratar con la gente protagonista de la historia, recabar las primeras impresiones y comentarios sobre el suceso y sobre todo estar rodeado de gente. Le gustaba la idea de llegar a ser conocido por la calle. Cuando aun no habia logrado su propósito, se le planteó el dilema de dejar la calle a un lado, por ocupar un asiento en el plató de las noticias de una cadena autonómica. Tampoco estaba mal el trabajo, cada dia mantenía relación con muchos compañeros de la redacción y lo veian miles de personas en todo el territorio. Consiguió que por la calle le saludara gente anónima, gente para la que él era como un amigo o vecino cercano. Cuando no estaba en antena siempre compartia conversaciones con el compañero de la mesa de al lado, el personal de limpieza que hubiera por la oficina o al responsable de las fotocopias, y en la cafeteria rodeado de improvisados espectadores hacia imitaciones del jefe, del deportista de moda o de otro colega de noticiario, le pusieron el apodo de “el muñeco diabólico” por la cantidad de voces diferentes que sabia hacer. Desempeñó su trabajo durante 3 años con una profesionalidad indiscutible, aunque al final de este periodo la ilusión iba disminuyendo por lo que empezó a caer en la apatía deseando surcar otros horizontes laborales pero no teniendo el valor para hacerlo.
Un día después del directo y cuando se dirigía al camerino a devolver la ropa que le dejaban para salir en antena, se cruzó con una mujer, que no podía pasar desapercibida al ojo de ningún humano, ya fuera hombre o mujer. Lo que más le impresionó es que fue ella quien se paró, lo llamó por su nombre y se le acercó lo suficiente como para percibir el olor indefinido que desprendia, un perfume entre dulce y aspero, frágil y pesado. Le pareció una eternidad los segundos que ocupó ella hasta alcanzar las mejillas y besarlo, con unos labios tiernos y sensuales pero que notó frios y punzantes y que hicieron que se estremeciera. Daniel por no incomodarla, aún no sabiendo quien era aquella mujer, le devolvió el efusivo saludo con una gran sonrisa y con dos besos que le dejaron un sabor amargo en la boca. Ella le preguntó como iba el trabajo y él sin saber porque le confesó que estaba cansado, astiado y apatico, peró que no tenia valor para cambiar ya que el cambio que queria hacer era muy drástico. También le confesó que daria lo que fuese por entrar en un nuevo proyecto que estaban preparando en el departamento de nuevos formatos, ella solo le contestó, solo tienes que desearlo de verdad y mirandole fijamente a los ojos, durante un buen rato, le volvió a besar, esta vez en los labios. Daniel no se apartó y le devolvió el beso. Pasó el resto del dia intentando recordar quien era. Su sorpresa fue en aumentó cuando preguntó a varios de sus compañeros y nadie parecia haber visto a esa fantástica mujer. En la recepción tampoco tenian constancia de ninguna entrada con las característcas que él les detallaba. No salía de su asombro ya que era imposible no haber visto AQUELLA mujer.
Al dia siguiente recibió una llamada del departamento de nuevos formatos, su sorpresa fue mayúscula, y le informaron del nuevo programa donde habria cabida las imitaciones y si él se atrevía pudiera ser que encajara. No salia de su asombro, parecía que su deseo se iba a hacer realidad, despues de pensarlo dos veces se presentó en el casting. Le escogieron para representar un papel. A las pocas semanas se estrenó el nuevo programa y tuvo mucho éxito. Pero Daniel tuvo mucho más, a partir de aquí su carrera como imitador fue en aumento así como su curriculum de personajes. Era el mejor entre los mejores. No se le resistia ninguna voz, si cerrabas los ojos podias oir al verdadero político haciendo un miting, al verdadero futbolista comentar la jugada o al actor de moda haciendo la promoción de su última pelicula. Ademas Daniel pasó de levantarse para ir a trabajar a levantarse para ir a pasarlo bien, porque ver los ensayos y grabaciones de los programas de humor era un no parar de reir. Pasó a programas de prime time con mucha audiencia. Las galas de entrega de diferentes premios que le concedieron, se sucedian una tras otra y Daniel se encontraba en su salsa. Siempre rodeado de gente que lo idolatraba.
En una de esas galas maravillosas, cuando se dirigia al bar a tomar una copa se encontró con AQUELLA mujer, aquella que no le dejó indiferente en su primer encuentro pero que por el ritmo de vida que llevaba habia logrado olvidar y en esta ocasión fue él quien se acercó a saludarla. Notó de nuevo ese olor indescriptible y que esta vez, incluso, percibió desagradable. Miró a su alrededor para constatar si alguien más la miraba pero parecia que era invisible a los ojos de los demas y no se percataban de tan maravilloso ser. Ella le saludó muy dulcemente y le besó de nuevo. Esta vez los besos parecian que le absorvian algo más que un suspiro y se sintió desfallecer, aspiró hondo y le sonrió. Al preguntarle ella como estaba, él le respondió que muy feliz por todo lo que habia obtenido desde la última vez que se vieron. Ella le respondió que estaba al corriente de su éxito, que se alegraba por él y que pronto volverian a verse, giró y se desvaneció entre el gentío.
Al dia siguiente se levantó como cada dia para ir a una nueva grabación. Al llegar al plató vió a todo el mundo serio o más bien triste, la gente pasaba a su lado sin hacer ningún caso, unos iban para arriba otros para abajo pero sin reparar en su persona. Nadie le saludaba. Se alejó hacia el departamento de maquillaje y las maquilladores estaban llorando, quiso acercarse y preguntar pero no pudo, no queria inmiscuirse en su pesar. Deambuló de un lado para otro y observó el mismo estado de ánimo en todo el mundo y la misma indiferencia hacia su ser. Al final se refugió en su camerino absorto en sus pensamientos y sin entender que sucedia. En cada camerino habia un terminal de ordenador que pasaba los últimos comunicados del día, de programación o noticias de última hora. Sus ojos se abrieron hasta el máximo que daba sus pupilas, no daba crédito a lo que estaba leyendo: Hoy nos ha dejado un extraordinario profesional y sobre todo un buen compañero, Daniel Pons, descanse en paz. Aún no habia terminado de leer la última sílaba que de repente entró AQUELLA mujer. Ella empezó hablar con su tierna voz y le explicó que le habia venido a buscar, él simplemente le sonrió y entendió. Ella continuó hablando: los deseos que se hacen realidad sin esfuerzo tienen su precio, tu falta de valor se convirtió en una ocasión para obtener un nuevo premio para mi, todo ha salido como tu querias, ahora debes pagar, tu alma por tu deseo.
Maribel Martínez
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